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Fármacos regulados con luz para recuperar la visión

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Un equipo de científicos españoles ha desarrollado un fármaco sensible a la luz que permite restaurar la visión. Por ahora las moléculas se han probado en retinas de ratón, un primer paso para desarrollar terapias futuras que se publica hoy en la revista Nature Communications.

Pau Gorostiza, coordinador del artículo y profesor de investigación ICREA en el Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC), destaca la “novedad” de la técnica de lo que él llama “prótesis moleculares”, ya que estos fármacos se unen a la proteína diana de forma permanente.

Las retinas de ratón usadas en el experimento estaban afectadas por una enfermedad degenerativa (retinosis pigmentaria) que mermaba la actividad de las células fotosensibles (conos y bastones), que en condiciones normales reaccionan a la luz y activan otras células de la retina para obtener visión.

Una molécula actúa como interruptor de la visión

La molécula que han desarrollado estos científicos se activa en la retina mediante la luz, como si de un interruptor se tratara, para activar la cascada de receptores neuronales encargados de mandar las señales visuales hasta el cerebro.

Estos receptores neuronales sobreviven al proceso de degeneración y, unidos a la molécula fotosensible, pueden suplir en parte la función de las células fotorreceptoras muertas.

Las medidas de fotosensibilización de retina de ratón se han realizado con una matriz de electrodos miniaturizados, que permiten registrar simultáneamente la respuesta eléctrica de cientos de neuronas de la retina con muy buena resolución espacial y temporal.

De esta manera, se ha observado que la retina degenerada ha perdido la sensibilidad a la luz, y que la recupera al aplicar el tratamiento.

El investigador relata de forma divulgativa: “Es como si instalásemos un minúsculo sensor de luz en las neuronas que han quedado vivas en la retina”. La diana escogida para este trabajo es la retina por “su sentido terapéutico”, señala Gorostiza, aunque la aplicación clínica de este método puede tardar.

Las enfermedades degenerativas de este tipo son la principal causa de pérdida de visión en el mundo occidental, recuerda Eduardo Fernández, coautor del estudio, director de la cátedra Bidons Egara e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BNN).

De momento esta tecnología solo es sensible a la luz violeta y verde, aunque los autores del artículo continuarán con la investigación para conseguir sensibilidad a la luz blanca y a la oscuridad en animales vivos, confiesa Gorostiza que cree que este tipo de fármacos permitirán controlar remotamente con luz numerosos procesos fisiológicos y podrían aplicarse a otras patologías.

Fuente: La Vanguardia – España